olvidé el daño sufrido
olvidé el amor sentido
y aquella ilusoria sensación
de plena felicidad.
Atrás quedó el camino al cielo,
las heridas cicatrizan
tus marcas se borran
tus besos se confunden con otros besos
mi alma recibe otras caricias.
Un tímido perdón
envuelto en mis últimas lágrimas
comienza a nacer.
Ya está, ya pasó
aprendí del error;
nunca más brindarme entera
nunca más jugaré este juego
tan apasionante como peligroso
gracias por mostrármelo
disculpame por no saber jugarlo.
Tema superado,
lección aprendida
con el alma serena
cierro esta puerta
y te abro una ventana:
la de la amistad.
Si es que la valoras,
si es que la aceptas
-y sino también-
sinceramente te la ofrezco
y esta ofrenda me hace bien.
¡Hasta pronto, amigo!
16/05/12

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