entre el hoy y el ayer
la promesa
de un nuevo futuro
y las cadenas
de miedos pesados.
Quiero liberarme de ellos
recibirte
con los brazos abiertos
y el alma limpia
mirarte a los ojos
y reconocerme en ellos.
Tus caricias
descongelaron mi corazón,
ofrenda muda
en esta mesa para dos;
al saberme así
viejos fantasmas
se hacen carne,
amenazantes.
Te veo
iluminas el aire
disipas los temores
y los olvido;
deshago mis ataduras
y corro hacia vos,
remanso de paz,
pasión devoradora,
abrazo protector.
23/05/12
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