¿Tenerlo sobre mi
cuerpo
mirándome con sus ojos
llenos de pasión?
¿Una velada
compartida,
cenado, cantando
y tomando mate?
¿Sentir la dulzura
de sus besos,
la graciosa ternura
de sus abrazos?
¿O es sólo pensar en
él,
ansiar verlo
a cada instante?
¿Sufrir cada minuto
de su ausencia?
¿Sentir que, al irse,
se lleva todo,
hasta mi amor por la
vida
y mis eternas y secas
lágrimas?
¿O es todo eso junto?
10-V-1996


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