Tanto amor
guardado
tan
celosamente
esperando
que
ese ser
especial
le abriera
la puerta
sólo parar
vivir.
Alguien
llegó
y la abrió
el amor no
preguntó
y corrió
tras él
para luego
hallarse
en una
calle vacía
sin nadie a
quien hablar.
Cuando se
dio cuenta
del error
cometido
y quiso
volver atrás
era tarde:
la puerta
cerrada
y el
misterioso ser
desaparecido.
Juntó sus
partes dispersas
intentó
unir
los restos
de su alma
y caminó a
la deriva,
sin rumbo
fijo
tanteando
puertas,
ventanas,
lugares.
Parado en
una esquina
mira la
gente pasar
y espera
hallarlo
en aquel
rostro
que se
acerca,
en ese auto
que rápido
se va.
Mas no lo
conoce,
tal vez
pasó a su lado
le tocó la
mano
prometiéndole
volver,
tal vez un
emisario
avisó que
no sabe llegar,
o tal vez
nunca vendrá…
Sólo le
resta
confiar en
su destino,
cuando
llegue
el señalado
de seguro
lo sabrá
y si no
llega,
así debe
ser.
Ese ser
especial
tan lleno
de misterio
no es otro
que la
famosa Felicidad;
cuanto más
la busque
más se
escapará.
Si se queda
quieto
ella lo
llamará.
02-10-1997

No hay comentarios:
Publicar un comentario