Cal y arena

Frialdad un día
casi dulce, te diría, al siguiente.
Enojón por pavadas
en algunos momentos
y disculpándote en otros.
Vaivenes que inquietan mi alma
que gestan llanto
que paren sonrisas.
Necesidad de entenderte
de hallar un patrón de comportamiento
¡Impotente razón!
Tus fútiles intentos
poca ayuda prestan
mi terco corazón autista
hace oídos sordos
y aunque fuera capaz
de entender tu lenguaje,
flaco consuelo
es saber por qué.
El dolor no merma.


Y esa condenada duda
bailoteando atrevida
autora vitalicia
de negras ideas.
Violenta, la despido
peo vuelve, y vuelve
cual pájaro carpintero
A tan sólo medio instante
de lograr convencerme
otra vuelta de tuerca:
tres letras que no dicen nada
y dicen todo
pues son cuanto necesito saber.
Y volvés a regalarme felicidad.


Pero la dosis es baja
en breve se agota
y sólo deja
esta necesidad de vos
cada vez más intensa
cada vez más corrosiva;
consume mi paz
quema mi fe,
Y aquí estoy otra vez
gestando una lágrima
deseando fervientemente
que llegue el momento
de parir sonrisas.


22/04/12


No hay comentarios:

Publicar un comentario